En esta actividad debíamos inventar un cuento con las imágenes que nos tocaran al tirar una serie de dados. Mis palabras fueron: enfadado, mapa, pirata, cueva, collar, pócima.
Había una vez, en una cuidad muy lejana, un grupo de piratas llamados "Los piratas Cataplín".
No eran piratas malos pero la gente les tenían miedo porque siempre parecían estar enfadados y que tramaban algo pero de lo único que se encargaban era de buscar algún tesoro perdido sin hacer daño a nadie.
Un día, el jefe de los piratas llamado Jack, paseaba por las calles de la cuidad,decidió entrar a una taberna a tomar algo, justo al entrar chocó con un hombre que salia, a este hombre se le cayó un papel, Jack lo cogió pero el hombre se había marchado, lo abrió y vio que era el mapa de un tesoro. Se fue corriendo a buscar a los demás piratas para empezar a buscar.
Al día siguiente salieron muy temprano en su gran barco, siguiendo las indicaciones llegaron a una pequeña isla. Inspeccionando la isla encontraron una cueva con unas escaleras, al final de las escaleras encontraron un baúl que contenía un collar precioso y una pócima y en el momento supieron que era la pócima para no envejecer. Saltaron de alegría por haber encontrado el tesoro tan fácil.
Fueron a la cuidad y las devolvieron al ayuntamiento, el alcalde muy contento les dio una gran recompensa y así fueron felices y, colorín colorado, este cuento se ha acabado.
miércoles, 10 de abril de 2013
Cuento real
En esta actividad debíamos escribir un cuento de la vida real, que los personajes fueran al menos dos adultos, un niño y un animal y que tuviera lugar en un sitio común para los niños.
Cuento:
Había una vez un niño llamado Eduardo. Eduardo tenía 5 años y le encantaba leer libros de aventuras; cuando jugaba, representaba esos libros que había leído. Su mejor amigo era su perro Pluto con el que compartía el juego, era su gran ayudante.
Eduardo siempre jugaba en el parque, enfrente de su casa. Un día, jugando a encontrar el tesoro perdido, él y Pluto encontraron un monedero entre los arbustos del parque. ¡Por fin encontraron el tesoro de verdad! Saltaban de alegría pero en ese momento un hombre que los vio con el monedero se acercó a ellos para pedirle el monedero porque pensaba que lo habían robado. Eduardo se lo explicó, pero aquel hombre no lo creía y lo intentó coger del brazo, pero Pluto le gruñó y el hombre, asustado, se marchó.
Eduardo pensó que una gran aventura sería encontrar a quien perdió el monedero. Después de un rato investigando encontraron a una mujer preguntando si habían visto un monedero ¡Por fin la encontraron!
La mujer, muy agradecida, invitó a Eduardo a un helado y a Pluto a unas galletas y así se acabó su gran aventura. Y, colorín colorado, este cuento se ha acabado.
Cuento:
Había una vez un niño llamado Eduardo. Eduardo tenía 5 años y le encantaba leer libros de aventuras; cuando jugaba, representaba esos libros que había leído. Su mejor amigo era su perro Pluto con el que compartía el juego, era su gran ayudante.
Eduardo siempre jugaba en el parque, enfrente de su casa. Un día, jugando a encontrar el tesoro perdido, él y Pluto encontraron un monedero entre los arbustos del parque. ¡Por fin encontraron el tesoro de verdad! Saltaban de alegría pero en ese momento un hombre que los vio con el monedero se acercó a ellos para pedirle el monedero porque pensaba que lo habían robado. Eduardo se lo explicó, pero aquel hombre no lo creía y lo intentó coger del brazo, pero Pluto le gruñó y el hombre, asustado, se marchó.
Eduardo pensó que una gran aventura sería encontrar a quien perdió el monedero. Después de un rato investigando encontraron a una mujer preguntando si habían visto un monedero ¡Por fin la encontraron!
La mujer, muy agradecida, invitó a Eduardo a un helado y a Pluto a unas galletas y así se acabó su gran aventura. Y, colorín colorado, este cuento se ha acabado.
miércoles, 3 de abril de 2013
Binomio fantástico
En esta actividad teníamos que coger dos papeles en los que ponía un objeto y un animal y a partir de ahí crear el cuento. Mis palabras fueron bolso y jirafa.
El bolso de la jirafa
Había una vez una jirafa llamada Lola, que vivía en una selva junto con sus amigos, el león Félix, el hipopótamo Carlos, la cebra Esmeralda y muchos más animales.
Se aceraba el cumpleaños de Lola y todos sus amigos estaban muy nerviosos preparando la fiesta sorpresa y pensando en el regalo.
Como Lola era muy coqueta y siempre llevaba pendientes y collares, la cebra Esmeralda pensó que un gran regalo podría ser un bolso rojo para que paseara por la selva y donde pudiera guardar lo que necesitara.
Llegó el día de la fiesta y a Lola le encantó la sorpresa, no se lo esperaba. Todos cantaron y bailaron y al final de la fiesta, cuando soplaron las velas, todos los amigos le dieron el regalo.
Fue una gran idea, a Lola le encantó el bolso, saltaba de alegría y daba besos a todos los animales. Se colgó el bolso en el cuello y a partir de entonces no se lo quitó más.
Presumía de bolso y de grandes amigos que se lo habían regalado, y colorín colorado este cuento se ha acabado.
El bolso de la jirafa
Había una vez una jirafa llamada Lola, que vivía en una selva junto con sus amigos, el león Félix, el hipopótamo Carlos, la cebra Esmeralda y muchos más animales.
Se aceraba el cumpleaños de Lola y todos sus amigos estaban muy nerviosos preparando la fiesta sorpresa y pensando en el regalo.
Como Lola era muy coqueta y siempre llevaba pendientes y collares, la cebra Esmeralda pensó que un gran regalo podría ser un bolso rojo para que paseara por la selva y donde pudiera guardar lo que necesitara.
Llegó el día de la fiesta y a Lola le encantó la sorpresa, no se lo esperaba. Todos cantaron y bailaron y al final de la fiesta, cuando soplaron las velas, todos los amigos le dieron el regalo.
Fue una gran idea, a Lola le encantó el bolso, saltaba de alegría y daba besos a todos los animales. Se colgó el bolso en el cuello y a partir de entonces no se lo quitó más.
Presumía de bolso y de grandes amigos que se lo habían regalado, y colorín colorado este cuento se ha acabado.
Érase una vez...
En esta actividad debíamos inventarnos un cuento que contara con los protagonista buenos y malos y debía empezar con la frase Érase una vez...
Érase una vez un príncipe al que le gustaba mucho ir a caminar por el bosque. Todas las mañanas antes de empezar a gobernar daba un gran paseo por el bosque Tulipán, que era el bosque cercano al castillo.
Una mañana, en su paseo diario por el bosque, encontró un camino desconocido. Tras pensar si seguirlo o no, decidió averiguar a dónde conducía.
Mientras más avanzaba más se oscurecía, al final del camino encontró una gran montaña con una cueva muy oscura. Su curiosidad le hizo entrar dentro. Era una cueva muy oscura, húmeda y fría. Al final de la cueva encontró un gran espacio, con una pequeña luz. Pudo observar que había una cama enorme, una mesa y una silla también muy grandes con un gran tazón y cuchara y enseguida se dio cuenta que era la cueva de un ogro. Salió corriendo pero justo en ese momento escuchó una pequeña vos que decía: "¡Ayudaaa, ayudaaaa!".
Buscó de donde venía la voz y en un rincón de la cueva encontró a una mujer en una jaula. Pensó: ¡Oh! ¡El ogro quiere comerse a esta mujer! ¡Maldito ogro!
El príncipe habló con la mujer:
- Hola, no te asustes, soy el príncipe Lorenzo y voy a sacarte de esta jaula.
- ¡Oh! ¡Muchas gracias! Este ogro quiere comerme, ha salido a buscar un poco de hojas para acompañar cuando me cocine.
Por suerte, el príncipe siempre llevaba con él su gran espada y pudo romper el candado pero cuando estaban preparados para marcharse llegó el ogro.
El ogro, enseguida se abalanzó sobre el príncipe y ambos comenzaron a luchar. Tras varios golpes, el príncipe consiguió matar al ogro, y pudieron escapar de la cueva.
En el camino de vuelta, el príncipe y la mujer no pararon de hablar y se dio cuenta de que era una mujer maravillosa y muy guapa.
Al tiempo de haberla salvado, se casaron y tuvieron muchos niños y todos vivieron felices en el gran castillo del príncipe y colorín, colorado este cuento se ha acabado.
Érase una vez un príncipe al que le gustaba mucho ir a caminar por el bosque. Todas las mañanas antes de empezar a gobernar daba un gran paseo por el bosque Tulipán, que era el bosque cercano al castillo.
Una mañana, en su paseo diario por el bosque, encontró un camino desconocido. Tras pensar si seguirlo o no, decidió averiguar a dónde conducía.
Mientras más avanzaba más se oscurecía, al final del camino encontró una gran montaña con una cueva muy oscura. Su curiosidad le hizo entrar dentro. Era una cueva muy oscura, húmeda y fría. Al final de la cueva encontró un gran espacio, con una pequeña luz. Pudo observar que había una cama enorme, una mesa y una silla también muy grandes con un gran tazón y cuchara y enseguida se dio cuenta que era la cueva de un ogro. Salió corriendo pero justo en ese momento escuchó una pequeña vos que decía: "¡Ayudaaa, ayudaaaa!".
Buscó de donde venía la voz y en un rincón de la cueva encontró a una mujer en una jaula. Pensó: ¡Oh! ¡El ogro quiere comerse a esta mujer! ¡Maldito ogro!
El príncipe habló con la mujer:
- Hola, no te asustes, soy el príncipe Lorenzo y voy a sacarte de esta jaula.
- ¡Oh! ¡Muchas gracias! Este ogro quiere comerme, ha salido a buscar un poco de hojas para acompañar cuando me cocine.
Por suerte, el príncipe siempre llevaba con él su gran espada y pudo romper el candado pero cuando estaban preparados para marcharse llegó el ogro.
El ogro, enseguida se abalanzó sobre el príncipe y ambos comenzaron a luchar. Tras varios golpes, el príncipe consiguió matar al ogro, y pudieron escapar de la cueva.
En el camino de vuelta, el príncipe y la mujer no pararon de hablar y se dio cuenta de que era una mujer maravillosa y muy guapa.
Al tiempo de haberla salvado, se casaron y tuvieron muchos niños y todos vivieron felices en el gran castillo del príncipe y colorín, colorado este cuento se ha acabado.
Descripciones
En esta actividad hemos realizado tres descripciones: la de dos imágenes y la de un objeto.
Desarrollo de imágenes
En la primera imagen podemos ver en la parte derecha sobre un fondo naranja-amarillo una ventana rectangular de color azul con un alféizar marrón en la parte de abajo y una reja en forma de cruz. La ventana tiene un borde y un cristal, todo ella detrás de la reja y una persiana subida.
Podemos observar también en el lado izquierdo sobre una pared blanca, dos macetas colgadas de ella.
Los maceteros tienen forma ovalada de dos colores, la mitad de abajo marrón y la de arriba blanca, con unos geranios en su interior, con flores rojas.
Estas macetas están a doble altura, el de la derecha más baja que la de la izquierda.
En la segunda imagen podemos ver un niño que sostiene un tenedor con el brazo derecho delante de sus ojos, está sentado a la mesa en una silla metálica con es respaldo de plástico, y encima de la mesa un plato blanco.
El niño tiene el pelo castaño claro y le llega por los hombros. Sus cejas son del mismo color que el pelo pero no se percibe bien ya que la punta del tenedor las tapa.
Tiene unos grandes ojos azules, una nariz chata y unos labios pocos gruesos, el de abajo es más grueso que el de arriba y están manchados de comida.
Lleva una camiseta de algodón verde oscuro con los filos blancos.
Descripción de un objeto
El objeto es un tubo de crema de manos que tiene semejanza con un tubo de óleo para pintar.
El tapón tiene forma de octaedro y es de color negro. El tubo es de color gris y rojo con el dibujo de una rosa en la parte de delante, debajo de la rosa aparece el nombre de la crema, la marca y lo que contiene, escrito en francés, el fondo es de color rosa pálido.
En la parte de atrás tiene las letras de los ingrediente de color rosa, y el código de barras.
El bote está empezado, ya que en la parte de abajo está más plana que la de arriba.
Desarrollo de imágenes
En la primera imagen podemos ver en la parte derecha sobre un fondo naranja-amarillo una ventana rectangular de color azul con un alféizar marrón en la parte de abajo y una reja en forma de cruz. La ventana tiene un borde y un cristal, todo ella detrás de la reja y una persiana subida.
Podemos observar también en el lado izquierdo sobre una pared blanca, dos macetas colgadas de ella.
Los maceteros tienen forma ovalada de dos colores, la mitad de abajo marrón y la de arriba blanca, con unos geranios en su interior, con flores rojas.
Estas macetas están a doble altura, el de la derecha más baja que la de la izquierda.
En la segunda imagen podemos ver un niño que sostiene un tenedor con el brazo derecho delante de sus ojos, está sentado a la mesa en una silla metálica con es respaldo de plástico, y encima de la mesa un plato blanco.
El niño tiene el pelo castaño claro y le llega por los hombros. Sus cejas son del mismo color que el pelo pero no se percibe bien ya que la punta del tenedor las tapa.
Tiene unos grandes ojos azules, una nariz chata y unos labios pocos gruesos, el de abajo es más grueso que el de arriba y están manchados de comida.
Lleva una camiseta de algodón verde oscuro con los filos blancos.
Descripción de un objeto
El objeto es un tubo de crema de manos que tiene semejanza con un tubo de óleo para pintar.
El tapón tiene forma de octaedro y es de color negro. El tubo es de color gris y rojo con el dibujo de una rosa en la parte de delante, debajo de la rosa aparece el nombre de la crema, la marca y lo que contiene, escrito en francés, el fondo es de color rosa pálido.
En la parte de atrás tiene las letras de los ingrediente de color rosa, y el código de barras.
El bote está empezado, ya que en la parte de abajo está más plana que la de arriba.
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